viernes, 29 de octubre de 2010

hasta siempre, papá

El dolor me invade asediándome, amenazándome con un manto de nubes grises que se desdibujan en mi ya adolorida retina…la misma que fue anfitrión ante la multitud de almas que buscan purgar sus miserias, y otras que buscan revitalizar su grandeza…todas ahí, entes que reaccionan a voluntad de sus subconscientes, mientras en mi rostro se destiñe el calor que una vez adiestró…pero ahí estaré, de rodillas implorando luz, y de pie irradiando tristeza, porque esto no cesará jamás, y tan solo podré rescindirme ante el claudique de mis anhelos, y mi alma ya no pertenecerá a esta tierra alfombrada en las esperanzas de la juventud, que hoy me dan fuerzas para seguir…
Hasta siempre, hermano, padre, amigo, compañero, profesor…

Gracias.