viernes, 17 de septiembre de 2010

galerna

Es ella…quien surca los esbeltos cielos de la misericordia y quien apacigua el dolor de aquellos arropados por la intemperie marginalidad cual colosal obsesión pernocta en los brazos de la clemencia…
Pero es ella y solo ella quien camina e ilumina de entre los desposeídos, enceguece a los desalmados y obnubila con su belleza itinerante a su arrasante paso, donde sabe conquistar tan temerariamente como audaz, desfachatada condición desafiante, nebulosa energía que destila a su andar…desvanece las apócrifas fantasías narradas por la ignorancia, cual resplandor desvela cuantas vacías miradas intentan intimidarla…pero no…porque es ella, la esencia de nuestras entrañas la que nos obliga a seguir, nos pone de pie y nos guía hacia la verdad, nos quita la venda de los ojos, y las coloca sobre las heridas, apacigua el fuego, precipita la galerna cual desploma su ira sobre las llamas del engaño…
Pero es solo ella, quien nos observa y protege de las alimañas que asechan nuestro futuro, y trastabillan nuestros anhelos…pero es ella quien nos invita a desafiar nuestros propios errores y enmendar nuestras propias miserias.